La figura de Alfred Hitchcock abarca de alguna forma la propia historia del cine. Nacido en 1899, apenas 4 años después de que los hermanos Lumière hicieran la primera exhibición de su cinematógrafo, su carrera se extenderá hasta su fallecimiento el 29 de abril de 1980, cuando el cine ya se había convertido en otra cosa, tan sólo 19 días antes del estreno de El Imperio contraataca (The Empire Strikes Back, Irving Kershner) el posteriormente llamado Episodio V de la saga Star Wars de George Lucas.

Hitchcock comenzó en el cine como ilustrador de intertítulos para pasar en muy poco tiempo a trabajar como guionista y ayudante de dirección. En 1922, con 23 años, dirige su primera película muda El número 13(Number 13) y dos años después se traslada a Alemania, para filmar algunas secuencias de su segundo film El jardín de la alegría (The Pleasure Garden). Es allí donde observa de primera mano el trabajo expresionista de W. F. Murnau, que en esos momentos estaba filmando la que probablemente es su película más experimental, El último (Der letzte Mann, 1924). Hitchcock consigue un dominio absoluto del cine mudo con apenas una decena de películas y su paso al cine sonoro, a partir de 1929 con Blackmail y Juno and the Paycock (1930), demuestra su rapidez para encontrar todas las posibilidades expresivas y técnicas inherentes al nuevo medio.

Tras filmar no menos de una docena de películas sonoras entre las que se encuentra El hombre que sabía demasiado (The Man Who Knew too Much, 1934), de la cual realizaría un remake en 1956, se traslada a Estados Unidos donde el productor de Lo que el viento se llevó (Gone with the Wind, 1939) David O. Selznick le contrata para dirigir tres películas, siendo la primera de ellas Rebecca (1940), una película de encargo y tal vez su película menos hitchcokiana.

En América realizaría un total de 30 películas, además de 17 de los episodios de su serie de televisión Alfred Hitchcock Presents (1955-1962), convirtiéndose en uno de los directores de mayor éxito comercial y en elmago del suspense. En 1962 Hitchcock fue entrevistado en varias ocasiones por François Truffaut quien conseguiría sacar a la luz las claves del lenguaje cinematográfico del director inglés, así como los procesos técnicos que lo hacían posible. A partir de ese momento Hitchcock empezó a ser considerado como algo más que un director de éxito, convirtiéndose así en una referencia indiscutible para el séptimo arte.

Hitchcock nunca dejó de indagar en la psicología humana, ni tampoco dejó de experimentar, y siempre estuvo atento a las vanguardias cinematográficas. A finales de los años 60 estaba trabajando en su proyecto más revolucionario, una película titulada Kaleidoscope, poderosamente influenciada por el Free Cinema inglés. El guión estaba bastante avanzado, pero cuando la Universal visionó las pruebas de cámara que Hitchcock había filmado decidió cancelar inmediatamente el proyecto porque consideró que su argumento era demasiado escabroso y se alejaba de las buenas maneras hollywoodienses. La Universal no quería perder el sello Hitchcock y nosotros perdimos para siempre la oportunidad de conocer hasta dónde habría podido llegar Hitchcock más allá del propio Hitchcock.

Su carrera entró en decadencia con Topaz (1969), una película filmada sin ganas tras la imposibilidad de seguir adelante con Kaleidoscope. Todavía realizaría dos películas más, Frenesí (Frenzy, 1972) y La trama(Family Plot, 1976), una gran despedida del mundo cinematográfico. En 1978 comenzaría a trabajar en un nuevo proyecto The Short Night. El propio Hitchcock se desplazó hasta Finlandia para localizar los exteriores de la película que iba a ser protagonizada por Sean Connery y Liv Ullman. Ernest Lehman, el guionista de Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959), le había entregado dos borradores del guión que no convencieron del todo al director inglés, que acabó contratando para ello a David Freeman. Sin embargo, un año después renunció a seguir adelante con el proyecto debido a sus problemas de salud y a la imposibilidad de contar con Alma, su mujer, quien había sido siempre su mano derecha y que en ese momento se encontraba incapacitada tras un infarto.

Unos meses después Alfred Hitchcock murió en Los Ángeles dejando un legado cinematográfico indiscutible y siendo fuente de inspiración y de referencia para aquellos directores interesados en desvelar los más profundos mecanismos de la psicología humana.

* Notas al programa escritas para la presentación de la música escrita por Ramón Sanjuán para la película Blackmail (Hitchcock, 1929).